
Milei le cede control de las redes informáticas estatales a Estados Unidos
En el marco de su política exterior de total alineamiento con Washington, el gobierno de Javier Milei avanza en negociaciones con Estados Unidos para poner en marcha un programa integral de ciberseguridad. La iniciativa contempla la creación de un Centro Nacional de Operaciones de Seguridad (SOC), la revisión de las redes informáticas del Estado y el reemplazo progresivo de equipamiento tecnológico de origen chino instalado en áreas consideradas críticas para la administración pública.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia impulsada por la Casa Blanca para injerir en América Latina y evitar el avanza de China. Busca promover el uso de proveedores considerados “confiables” en materia de telecomunicaciones e infraestructura digital.
La propuesta se da luego que durante los últimos meses, funcionarios estadounidenses intensificaron sus advertencias sobre la utilización de tecnología china en sectores estratégicos y vincularon esa cuestión con la seguridad nacional (de Estados Unidos). El embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, ha sido uno de los principales exponentes de esa postura. En distintos foros empresariales advirtió que la utilización de esas tecnologías puede constituir un factor de riesgo para la protección de información sensible y para el desembarco de inversiones extranjeras en sectores estratégicos.
Los detalles oficiales del programa
El proyecto prevé asistencia técnica y un financiamiento de hasta 13,9 millones de dólares por parte del Departamento de Estado estadounidense durante un período de tres años. El objetivo es fortalecer la protección de redes gubernamentales, mejorar la capacidad de respuesta frente a ataques informáticos y reducir la dependencia de proveedores que Washington considera potencialmente vulnerables desde el punto de vista de la seguridad.
La primera etapa consistirá en un relevamiento detallado de centros de datos, sistemas y redes de organismos públicos nacionales para identificar equipamiento considerado sensible, establecer prioridades de reemplazo y definir estándares de seguridad para futuras adquisiciones.
El futuro centro de operaciones estaría bajo la órbita del Centro Nacional de Ciberseguridad y concentraría funciones que actualmente se encuentran dispersas en distintos organismos. Entre sus capacidades previstas figuran la supervisión permanente de redes estatales, la centralización de alertas, el análisis de amenazas, la detección de comportamientos anómalos y la coordinación de respuestas frente a incidentes que afecten infraestructura crítica.
El programa también contempla asistencia para adecuar marcos regulatorios, protocolos de intercambio de información y mecanismos de coordinación entre dependencias gubernamentales, además de un amplio esquema de capacitación para especialistas argentinos en ciberdefensa, análisis de amenazas y gestión de incidentes.











